Estudio sobre soledad no deseada y salud mental en España 2026
El estudio sobre Soledad no deseada y salud mental en España 2026, presentado por el Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada – SoledadES, analiza la relación existente entre dos de los principales retos sociales de nuestro tiempo: la soledad no deseada y los problemas de salud mental. El informe ha sido impulsado en el marco del Observatorio SoledadES por Fundación ONCE y Fundación AXA con el objetivo de profundizar en la relación entre la soledad no deseada y los problemas de salud mental, analizando los factores que explican ambas realidades y cómo se influyen mutuamente.
La soledad no deseada y la salud mental son fenómenos complejos que afectan a una parte significativa de la población y que tienen un impacto directo sobre el bienestar, la participación social y la calidad de vida. Este estudio aporta una perspectiva integral que permite comprender cómo ambos problemas se relacionan, se retroalimentan y comparten algunos factores de riesgo comunes.
A partir de una encuesta representativa de la población residente en España, el informe analiza la prevalencia de la soledad no deseada y de los problemas de salud mental, identifica los grupos más expuestos y examina tanto las percepciones sociales como las experiencias de las personas afectadas.
1.1. Relación entre soledad no deseada y salud mental
Uno de los principales hallazgos del estudio es que la relación entre soledad no deseada y salud mental es estrecha y bidireccional. Ambas problemáticas se influyen mutuamente y pueden generar dinámicas de retroalimentación que dificultan la recuperación y el bienestar de las personas.
Entre los principales resultados destaca que la soledad no deseada afecta al 20,2% de la población adulta residente en España y que las personas con problemas de salud mental presentan una probabilidad significativamente mayor de experimentar soledad. Asimismo, la presencia de soledad se relaciona con una peor percepción de la salud mental y con una mayor frecuencia de síntomas asociados al malestar psicológico.
Algunos de los resultados más destacados son:
- La soledad no deseada afecta a una de cada cinco personas en España (20,2%)
- El 81,1% de las personas en soledad lleva dos o más años en esa situación
- El 15,6% de toda la población española vive una soledad persistente
- 3 de cada 4 personas en España (74,3%) han sentido soledad en algún momento de su vida
- Los problemas de salud mental afectan a una de cada cuatro personas (24,0%) en España, ya sean diagnosticados (13,3%) o no (10,6%)
- Salud mental en la población en soledad: Seis de cada diez (58,4%) personas que sufren soledad presentan también problemas de salud mental, diagnosticados o percibidos.
- En cambio, entre quienes no sienten soledad, los problemas de salud mental afectan al 15,2% de la población (4 veces menos que entre las personas en soledad)
- Soledad en la población con problemas de salud mental: la soledad es casi cinco veces más frecuente entre quienes tienen problemas de salud mental (49,1%) que entre quienes no los tienen (11,0%)
- Casi la mitad de las personas en soledad y con problemas de salud mental (43,8%) han tenido pensamientos autolesivos o suicidas
- Entre las personas sin soledad ni problemas de salud mental este dato se reduce al 2,1 %
- El 77,6% de la población cree que es bastante o muy difícil reconocer un problema de salud mental ante los demás
- Entre quienes no tienen personas de apoyo, la prevalencia de soledad sube al 46,7%
- Entre quienes tienen un círculo mayor, la soledad se reduce y afecta en torno al 10% de las personas
1.2. Factores de vulnerabilidad compartidos
El estudio muestra que la soledad no deseada y los problemas de salud mental no se distribuyen de manera homogénea en la población. Determinadas circunstancias sociales, económicas y personales aumentan el riesgo de experimentar ambas situaciones.
Entre los grupos con mayores niveles de vulnerabilidad siguen destacando las personas con discapacidad o con algún grado de dependencia, personas jóvenes, mujeres, personas que viven solas, personas en riesgo o en situación de pobreza o vulnerabilidad económica y las personas que han experimentado situaciones de discriminación o exclusión social.
- Las personas con discapacidad y situaciones de dependencia:
- La soledad es más alta entre personas con discapacidad (31,2%)
- Entre personas con dependencia, la prevalencia alcanza el 45,5%
- El 35,7% de las personas con discapacidad declara tener problemas de salud mental, diagnosticados o no, frente al 22,6% de las personas sin discapacidad
- La prevalencia de soledad no deseada para las personas con problemas de salud mental (diagnosticados o no) es de un 47,7% en las personas sin discapacidad y un 56,5% para las personas con discapacidad
- Las mujeres:
- La soledad afecta más a mujeres (23,2%) que a hombres (16,6%).
- Los problemas de salud mental también son más frecuentes entre mujeres (30,1%) que entre hombres (17,0%)
- Las personas jóvenes:
- La prevalencia de los problemas de salud mental (diagnosticados o no) es inversamente proporcional a la edad, pasando de un 38,5% en el grupo de 18-24 años a un 8,5% entre los mayores de 75 años.
- Las personas que viven solas:
- Vivir solo/a duplica la soledad (33,3% frente a 17,5%)
- Si además hay un problema de salud mental, la soledad alcanza el 64,6%
- Quienes se encuentran en situación de pobreza o vulnerabilidad económica:
- La prevalencia de los problemas de salud mental (diagnosticados o no) se duplica entre las personas que llegan con dificultad a fin de mes (35,4% frente a 18,4% que llegan con facilidad).
- Cuando se combinan problemas económicos y salud mental, la soledad llega al 59,6%
- Las personas que han experimentado situaciones de discriminación o exclusión social:
- La prevalencia de la soledad no deseada entre las personas LGTBI+ (34,2%) es casi el doble que entre las personas heterosexuales (19,0%), similar al Barómetro de 2024
Los resultados refuerzan la idea de que los factores de vulnerabilidad tienden a acumularse en un ciclo de retroalimentación estructural (soledad, salud mental, pobreza y pérdida de autonomía) y pueden intensificar tanto la experiencia de soledad como el deterioro del bienestar emocional y, en consecuencia, los problemas de salud mental.
1.3. Barreras para afrontar la soledad y los problemas de salud mental
El informe también analiza las estrategias de apoyo y las dificultades que encuentran las personas para acceder a ellas. Entre los principales obstáculos identificados se encuentran:
- El estigma asociado a los problemas de salud mental.
- Las dificultades para solicitar ayuda.
- Las barreras económicas para acceder a apoyo psicológico especializado.
- La insuficiencia de recursos preventivos y comunitarios.
- La tendencia a abordar estas situaciones desde enfoques centrados únicamente en el tratamiento individual, sin atender suficientemente los factores sociales que las generan.
1.4. Una llamada a respuestas integrales
El estudio concluye que la lucha contra la soledad no deseada y la promoción de la salud mental requieren respuestas coordinadas que combinen intervenciones individuales, comunitarias y estructurales, poniendo en valor el papel de los vínculos comunitarios, la participación social y los entornos inclusivos como elementos clave para prevenir y afrontar estas realidades.
Los resultados refuerzan la necesidad de desarrollar políticas públicas y estrategias sociales que favorezcan las relaciones significativas, reduzcan las desigualdades y garanticen apoyos accesibles para las personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad. En este sentido, resulta fundamental impulsar entornos comunitarios que faciliten la participación, el encuentro y la pertenencia, de forma que la respuesta a la soledad no deseada y a los problemas de salud mental no recaiga únicamente en la persona, sino que se construya también desde lo social y lo comunitario.
La evidencia presentada pone de manifiesto que abordar conjuntamente la soledad no deseada y la salud mental constituye una oportunidad para mejorar el bienestar de la población y fortalecer la cohesión social.
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