"Soledad No Deseada” en La Rioja: farmacias rurales como puntos de detección y apoyo comunitario

 La consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín; la directora general de Dependencia, Discapacidad y Mayores, Ana Zuazo, y el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos, Miguel Ángel García

El programa “Soledad No Deseada” desarrollado en la Comunidad Autónoma de La Rioja es una iniciativa pionera que apuesta por la detección temprana y la derivación a servicios sociales de personas mayores en riesgo de soledad no deseada, con especial atención al medio rural, los municipios de baja densidad poblacional y los territorios con una limitada disponibilidad de servicios en pequeños núcleos rurales. 

Impulsado por la Consejería de Salud y Políticas Sociales del Gobierno de La Rioja, en colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de La Rioja, el programa se basa en un convenio de colaboración que incorpora al personal de farmacias rurales como agentes activos de detección y referencia comunitaria. Este enfoque reconoce su papel estratégico como espacios cotidianos de proximidad donde es posible identificar señales de aislamiento, acompañar procesos de vulnerabilidad y activar redes de apoyo. 

Un modelo centrado en la cercanía para combatir la soledad 

La soledad no deseada en el medio rural no se manifiesta únicamente como ausencia de compañía, sino como un fenómeno complejo influido por múltiples factores: dispersión geográfica, envejecimiento de la población, dificultades de movilidad, pérdida de redes comunitarias y limitada oferta de servicios. Las personas mayores que viven solas en pequeños municipios están especialmente expuestas a que situaciones de fragilidad pasen desapercibidas durante demasiado tiempo. 

En este contexto, la farmacia rural se convierte en un espacio privilegiado: 

  • Es un punto de encuentro cotidiano.
  • Permite un seguimiento continuado de hábitos y rutinas.
  • Facilita la observación temprana de cambios físicos, emocionales o comportamentales.
  • Constituye una referencia comunitaria accesible, incluso en pueblos muy pequeños. 

El programa refuerza precisamente esta capacidad natural de las farmacias para detectar vulnerabilidades antes de que se transformen en situaciones de riesgo grave, activando mecanismos de derivación coordinada con servicios sociales y sanitarios. 

Un enfoque que une salud, comunidad y bienestar emocional 

Además de la detección temprana, el programa incorpora un conjunto de actuaciones que incrementan la calidad de vida de las personas mayores del medio rural: 

  • Identificación activa de situaciones de soledad, mediante observación y conversación cotidiana.
  • Derivación ágil a servicios sociales o a recursos comunitarios cuando se detectan señales de alarma.
  • Seguimiento y acompañamiento, reforzando la continuidad del cuidado en el territorio.
  • Apoyo en rutinas de salud, como retirada de medicación, adherencia a tratamientos o control de factores de riesgo.
  • Promoción de hábitos de vida saludables, esenciales en entornos con envejecimiento acelerado.
  • Construcción de relaciones de confianza, fundamentales para que las personas expresen necesidades, preocupaciones o malestar emocional. 

Todo ello convierte a la farmacia rural no solo en un servicio sanitario, sino en un actor comunitario clave para prevenir el aislamiento, detectar fragilidad y fortalecer las redes locales. 

Una alianza institucional que potencia la cohesión social 

La colaboración entre la Consejería de Salud y Políticas Sociales de La Rioja y el Colegio Oficial de Farmacéuticos consolida un modelo innovador, alineado con los principios de proximidad, territorialidad y cuidados integrados. 

Este marco permite: 

  • Profesionalizar el papel del personal farmacéutico como agentes comunitarios de salud.
  • Conectar las farmacias con los servicios sociales municipales y otros recursos del territorio.
  • Desplegar un ecosistema de cuidados más amplio, capaz de responder de forma temprana, humana y coordinada. 

Es un paso firme hacia una atención centrada en las personas y en su entorno, donde ninguna persona mayor que viva en un pueblo quede fuera del radar institucional o comunitario. 

Cuidar los vínculos para fortalecer la vida en los pueblos 

En La Rioja, este programa demuestra que la innovación social no siempre requiere tecnología avanzada: a veces basta con reconocer el valor de los espacios cotidianos, reforzar sus capacidades y conectarlos con los recursos adecuados. 

Las farmacias rurales, gracias a esta iniciativa, se consolidan como: 

  • Puertas de entrada a los servicios públicos,
  • Espacios de escucha y confianza,
  • Puntos de detección temprana,
  • Referentes comunitarios contra la soledad no deseada. 

Un modelo que no solo mejora la salud y el bienestar de las personas mayores, sino que contribuye a mantener vivos, cohesionados y cuidados los pueblos riojanos. 

Archivos:

PromotorConsejería de Salud y Políticas Sociales, Dirección General de Dependencia, Discapacidad y Mayores, Colegio Oficial de Farmacéuticos

Tipo de promotor

  • Administración
  • Economía social

Ámbito geográficoAutonómico

LugarLa Rioja

Año de publicación

2025

Tipo de contenidoIniciativa

Etiquetas:

Estamos contigo

puedes contar con nosotros

Contacta