Nueva estrategia municipal contra la soledad del Ayuntamiento de Madrid
La nueva Estrategia Municipal contra la Soledad No Deseada en las Personas Mayores se presenta como la respuesta estructurada del Ayuntamiento de Madrid para abordar un fenómeno que afecta cada vez más a la ciudadanía mayor de la capital. La estrategia define un modelo integral de prevención, detección e intervención, entendiendo la soledad no deseada como una experiencia subjetiva, multicausal y con importantes efectos sobre la salud y el bienestar. Este nuevo marco no surge de cero: se construye sobre el recorrido previo del Ayuntamiento, especialmente tras la ejecución del plan Madrid, Ciudad Amigable con las Personas Mayores 2021‑2023, donde ya se habían desarrollado acciones específicas relacionadas con la soledad relacional, emocional y mixta, y que situaron este desafío como una prioridad transversal de las políticas municipales.
Además, la Estrategia se inserta dentro del marco autonómico impulsado por la Comunidad de Madrid, alineándose con su estructura de colaboración interinstitucional y su Red Regional de Atención a Mayores en Soledad. La coordinación con esta red y con otros organismos autonómicos permite reforzar la detección precoz, compartir metodologías, potenciar la gobernanza del fenómeno y asegurar que las actuaciones municipales forman parte de una respuesta coherente y conjunta a nivel regional. Con ello, el Ayuntamiento se integra plenamente en las prioridades autonómicas orientadas a fortalecer las redes comunitarias, mejorar la atención sociosanitaria y avanzar hacia un modelo de ciudad más inclusivo y preventivo frente a la soledad no deseada.
Enfoque integral con cuatro objetivos estratégicos
La estrategia parte de una premisa fundamental: la soledad no depende solo de circunstancias individuales, sino también de factores sociales y ambientales. Por eso organiza su actuación en torno a cuatro grandes metas:
Promover el envejecimiento activo
El Ayuntamiento quiere ampliar la esperanza de vida saludable y fomentar mayor autonomía, participación y bienestar. Los Centros Municipales de Mayores, la programación cultural, el ejercicio al aire libre o los proyectos intergeneracionales se convierten en espacios clave para crear redes sociales, reforzar la autoestima y mantener a los mayores vinculados a su comunidad.
Impulsar la prevención y la sensibilización social
La soledad no debe pasar desapercibida. Por ello, se prevén campañas de sensibilización, materiales divulgativos, cartas informativas a población en riesgo y acciones dirigidas a que la ciudadanía identifique señales de aislamiento y comprenda cómo prevenirlo. El objetivo es doble: evitar la aparición de situaciones de soledad y despertar la corresponsabilidad social.
Avanzar en la detección e intervención personalizada
Una red de profesionales, servicios y entidades —desde teleasistencia hasta ayuda a domicilio— actúan como sensores capaces de identificar soledad no deseada. La estrategia contempla cribados domiciliarios, protocolos específicos en centros de día y residencias, programas de acompañamiento emocional y equipos distritales para atender casos de especial vulnerabilidad. Todo ello con metodologías estandarizadas y escalas validadas que permiten medir y actuar con rigor.
Integrar la tecnología en la lucha contra la soledad
La digitalización se convierte en una aliada para ampliar oportunidades de conexión. Destacan la teleasistencia avanzada, las aplicaciones móviles contra la brecha digital, las aulas informáticas en los centros de mayores, el Voluntariado Digital y proyectos pioneros como la inteligencia artificial “Paloma”, capaz de contactar telefónicamente con personas mayores que viven solas y detectar situaciones de riesgo. También se impulsa un futuro Centro de Mayores Virtual y la creación de Espacios Accesibles Inteligentes.
Cuatro ejes de intervención para actuar en todos los niveles
La estrategia articula su desarrollo a través de cuatro ejes de intervención:
- Envejecimiento activo: Acciones para mejorar la participación social, reforzar la red comunitaria, impulsar el Consejo Sectorial de Personas Mayores, facilitar actividades intergeneracionales e innovar en la calidad de los Centros Municipales de Mayores.
- Prevención y sensibilización: Campañas, alianzas con entidades sociales y comercios amigables, programas de convivencia intergeneracional y difusión de recursos como la tarjeta madridmayor.es. Este eje incluye convenios con colegios profesionales, entidades de voluntariado, parroquias, farmacias o asociaciones para actuar como “antenas” sociales capaces de detectar señales de soledad.
- Detección e intervención: Servicios como teleasistencia, ayuda a domicilio, centros de día, residencias o comidas a domicilio incorporan protocolos específicos para identificar la soledad. Se refuerzan los cribados domiciliarios, se desarrollan talleres grupales, se crean redes de acompañamiento emocional y se articula la Mesa de Vulnerabilidad para casos complejos.
- Tecnología: Desde IA y telemonitorización hasta aulas digitales, voluntariado digital, proyectos de accesibilidad cognitiva y un futuro Centro de Mayores Virtual. El objetivo: que ninguna persona mayor quede excluida de los beneficios del mundo digital.
Una apuesta por una ciudad conectada, saludable y amigable
La Estrategia Municipal contra la Soledad No Deseada refleja una visión clara: Madrid quiere ser una ciudad que acompaña, que reconoce la diversidad de sus mayores, que escucha sus necesidades y que trabaja para garantizar que ninguna persona se enfrente sola al aislamiento.
Con medidas innovadoras, alianzas estratégicas y una fuerte base comunitaria, la ciudad avanza hacia un modelo más humano, inclusivo y consciente de que el bienestar emocional es parte esencial del envejecimiento activo y saludable.
Enlaces:
Archivos:
PromotorAyuntamiento de Madrid
Tipo de promotor
- Administración
Ámbito geográficoLocal
LugarMadrid
Año de publicación
2024
Tipo de contenidoEstrategia